Social media, community manager, marketing online… Últimamente son palabras muy escuchadas. Parece que en este 2010 las empresas de nuestro país están comenzando a descubrir las ventajas derivadas de utilizar los medios sociales que ofrece la web 2.0, y todo indica que en el año siguiente esta tendencia va a continuar.
Así pues, no es de extrañar que el perfil al que se le ha denominado community manager y que muchos abanderan con demasiada alegría sea cada vez más demandado. Basta una búsqueda rápida en cualquier portal de empleo para ver la cantidad de ofertas relacionadas con gestiones de comunidades, marketing online, etc…

Se han escrito gigas de texto para describir como tiene que ser el perfil del gestor de social media de una empresa: una persona que esté a la última en lo que se refiere a tendencias en Internet, experto en marketing, con gran capacidad analítica, buen comunicador, centinela del feedback, profundo conocedor y amante secreto de la marca que le paga, con mucha mano izquierda, versado en técnicas SEO, más de mil amigos en facebook y fiel como un doberman.
Joder, y si estuviera aquí acabaría con los ingleses echando fuego por los ojos y también rayos por el culo.
Un perfil así no es fácil de encontrar y por eso se ha convertido en un trozo muy jugoso del pastel profesional que ha quedado en tierra de nadie. Ni los ingenieros informáticos están formados en técnicas de marketing y comunicación ni la gente de carreras dirigidas a la administración empresarial están preparados para entender los fundamentos técnicos de lo que están manejando. Es por eso que los postgrados y los master dirigidos a formar nuevos community managers están proliferando como setas en las universidades y escuelas de negocio.
No quiero entrar en valorar la calidad o utilidad de estos planes formativos (que imagino que dependerá en gran medida del profesorado que lo imparta), a lo que voy es a que independientemente de las razones, se está abriendo una puerta con futuro laboral (inmediato) para un perfil que apenas existe en nuestro país. Y creo que los ingenieros informáticos somos buenos candidatos para optar a nuestro trozo de tarta.
El marketing online, el perfil de Social Media Strategist (ojo, SMS != CM) puede ser muy atractivo para un ingeniero informático. Nos permite desarrollar nuestras skills no técnicas en nuestro propio terreno. Esto no significa que cualquier ingeniero informático pueda ser un estupendo SMS, pero si es un apasionado del social media, es buen comunicador, y refresca sus conocimientos de marketing y finanzas entonces tendremos un potencial candidato. A eso sumemos unos excelentes conocimientos técnicos y una estupenda capacidad analítica para establecer, ejecutar, e interpretar métricas y KPI’s y el resultado pinta muy prometedor.

Es por eso que personalmente veo esta revolución del marketing online como algo positivo para aquellos ingenieros informáticos que están terminando sus carreras y ven un futuro profesional lleno de incertidumbres. Creo que es una vía muy explotable y muy enriquecedora tanto personal como profesionalmente.
Así que si estás en esa situación y te atrae el tema, te animo a que valores esta posibilidad para encauzar tu futuro profesional.